Los caminos se acaban,
Los imperios son saboteados por sus propios credos,
Todo muere, se centra y se apaga;
Es el fin.
Es la muerte que se aproxima,
Un viejo amigo me sopla que las cartas mienten,
El azar no existe sin efecto,
El llanto no vive sin causa.
Es la música que me subestima,
Es la oscuridad que me envuelve,
Se acceden a cosas interesantes en el fuego,
Se esconden cosas causantes en el ego,
Se quiebra el viento,
Explota todo,
Se quema, desparece, como las notas en fuga, que viven solo algunos segundos.
Es el fin, sin descomponer nada de luz,
No veo con la luz blanca amigo mío, le digo,
El entiende mi llanto, quien descubre letras como un manantial nutriendo el desierto.
No soy libre, pero aun cautivo siento que muero,
Una luz crece dentro que quema,
La luna mengua cuando el sol esta triste,
Y hoy si que mengua,
Que mengua para rajar el cielo,
Para que llueva sangre,
Para que todo desaparezca y termine por ahogar al mundo en su propia histeria,
Ahora es el momento,
El momento de que se parta la tierra.
Dime amigo mío, ¿qué rayos pasa con el tiempo?
Que tú no entiendes de esto ni de aquello,
Que para ti estas letras son un chiste,
Un chiste que incluye puñaladas,
Las cartas mienten,
Mienten de la soledad que tienen,
Mienten de prisa sin causa,
Mienten esperando al lado del camino como dice Mario,
Mienten de dolor y de ansias,
De sosiego,
Mienten porque deben mentir y por qué no,
Pero siempre mienten.
Si te vas a marchar,
Si ya estas harta de luchar,
Si cada vez que hablo es como palabras al revés,
Si sientes que ya ni ciega me puedes ver,
Si tus palabras son hielo y mis ojos vidrios ensangrentados,
Si el camino se hace más largo y más siniestro,
Si tu noche está llena de caracoles enlutados,
Si ya no te atreves a cruzar este gran río,
Entonces, solo entonces,
Si ya no puedes con eso,
Si cada grito es solo silencio,
Si para ti estas palabras son porquería,
Entonces,
Deja intacta mi soledad.
Quema mi cuerpo,
Retuerce todo al olvido,
Corta cada extremidad mientras aun respiro,
Es tiempo de desollar todo mientras aun miro,
Destruye todo paso y toda huella de mi camino,
Apaga toda luz y adelanta el ocaso,
Córtale el cuello a la soledad,
Pinta todo de blanco y borra mi existencia,
Regala eterno tu odio sin rima,
Supera todo lo que te da la vida,
Esconde el llanto bajo la cama,
Nunca olvides todo lo que amas,
Busca el ceso de cada espina,
Entra en pánico en el recuerdo,
Con sonidos que solo buscan estruendo,
Como si toda una sala ardiera en fuego,
Como si ya no bastara con tanto ego,
Como si estas letras se ahogaran en el desierto,
Como si fueran papeles secos en un abismo muerto,
Déjame contarte que se está muy lejos de todo cuando se está en lo cierto,
Déjame decirte que quisiera estar sonriendo con mirada cliché,
Déjame creerme que las cartas mienten y que no entenderás estas letras,
Ódiame con todos mis lamentos,
Que poco a poco siento que ya ni a mí mismo me encuentro,
Que esta música ya no suena a nada,
Que las espinas se clavan más hondo de lo que parece,
Todo se vuelve oscuro,
Siniestro nuevamente,
Caracoles enlutados sobre la pared muerta,
Las letras no dejan de escupir,
Mi llanto ya no sabe a donde ir,
Es el único camino que se debe seguir y solo se encuentra fuera de mí.
¿Cuantas hojas pueden desnudar el otoño sin matarlo para que no vuelva otra vez? ¿Se perdera el conteo de citas mal recitadas y de cafes postjazzisticos urbanos en las calles de Celofan? Los parques por la madrugada, es un ocaso a la inversa, igual que el querer despues del querer a medio mentir. Solo existen amores , en que adentrarse, el mundo es demasiado grande como para conocerlo en toda una vida , pero como para recorrerlo, bueno tu sabes. Al menos , eh de poder amar su sombra.
jueves, enero 07, 2010
De la muerte, los caminos y la sangre; párrafos para morir cada mañana
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