En la fragilidad de un sueño, en el corazón de un olvido, me encontré con todo aquello que ni el orgullo quería tapar. En silencio y casi sin esfuerzo el frio del olvido convirtió el sentir en un puñado de frases que con la fuerza de otro amor fueron rechazadas por sus ojos.
El silencio me envolvía en aquella época en la que casi rechazaba todo lo que hoy es una necesidad y que volvió esta espera la peor de las torturas en vida que se puede obtener.
Las cosas suceden por querer o por vivir, nada es aleatorio ni poco merecido, los errores se pagan cada vez más caros y el precio de dormir en paz aun se basa en recostar mi cabeza en su panza y esperar que ella juegue con mi pelo en la oscuridad.
Son dos astros que se separan, siguen siendo lo mismo y sin dejar de sentir se esconden el uno del otro, el más brillante y menos sincero camufla miradas que iluminan recuerdos en un frio ocaso del más temido domingo.
Un mes más sin dejar de inspirar.
Si tan solo estuvieras aquí, si tan solo vieras mi corazón latir te darías cuenta que no solo palabras, que no importe lo peor, por favor.
Que el cielo llueve a tu favor todos los días, siendo tu nombre en mi mente al despertar y al morir el sueño.
Aun caminas en las noches por mi mente y te envuelves en mi; con tu piel color almendra me miras a los ojos y me haces lamentar como mis recuerdas me vuelven nadie.
Ahora que no existo y solo el eco me puede traer a lo que como vida hoy conoces, mis lamentos en vano hacen caer todo lo que más amé, justo cuando las mañanas comenzaban a parecer un libro en blanco dispuesto a ser parte de la historia que forjaron nuestras manos frías en un anochecer.
De un momento ahora las flores dejaron de tener color y cada pétalo cae lentamente sin que pueda hacer nada.
Esto no es lo que quiero y es que empaparme en alcohol no cura tu olvido.
Risas pequeñas tildan la extrañeza que de no tenerte, de que vengas en sueños y entre luz desaparecemos alejándome de la pequeña brisa sonora que te traía a mí.
Quisiera que estuvieras aquí, que algún día dejara de llover, que pronto la herida vaya a sanar, que la época triste de esta mañana deje de ser tan triste, que algo te hiciera pensar que hay un espacio para ti dentro de todo esto.
Es tu luz que me hace llorar de silencio. Quisiera que estuvieras aquí.
Lo siento.
¿Cuantas hojas pueden desnudar el otoño sin matarlo para que no vuelva otra vez? ¿Se perdera el conteo de citas mal recitadas y de cafes postjazzisticos urbanos en las calles de Celofan? Los parques por la madrugada, es un ocaso a la inversa, igual que el querer despues del querer a medio mentir. Solo existen amores , en que adentrarse, el mundo es demasiado grande como para conocerlo en toda una vida , pero como para recorrerlo, bueno tu sabes. Al menos , eh de poder amar su sombra.
domingo, agosto 29, 2010
Eclipse Cruel
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